Señor Dinero

Robertina y Carmen en el local de Cáritas de Santiago
Los motivos por los que los inmigrantes llegan a España se podrían resumir en uno básico. EL trabajo. Simplemente trabajar. Para ello, años de ahorros, un futuro incierto. Meses en su país de origen ahorrando para coger un vuelo. Los que viven al otro lado del Atlántico. Los que vienen del Sur, de las tierras africanas, meses ahorrando pero no para disfrutar del confort de un avión, sino de una patera, cayuco o cualquier otra embarcación casera. Destino: Tierras españolas. Tierras prósperas, antaño, hoy no tanto.
En Galicia, el número de inmigrantes es mucho menor que en otras comunidades de España. Lo primero que pisan no es la arena de la playa, sino las baldosas de un aeropuerto. Porque la mayoría de los inmigrantes que llegan a Galicia, lo hacen desde el aire.
Miguel Fernández, portavoz del Foro Gallego de la Inmigración y trabajador de Caritas decía lo siguiente “los inmigrantes entran como turistas, la vía aérea es la más habitual”. Dependiendo de los países de origen, a algunos le piden visado, o a otros no. Estos últimos lo tienen más fácil. Aprovechan su permiso de turista para buscar trabajo. Los que lo consigue se quedan aquí legalmente, los que no, se quedan aquí pero en una situación mucho más difícil. Pocos, casi ninguno, vuelven a su país pasado los tres meses. Son muchos los que se quedan aquí en situación irregular. También son muchos los que consiguen un trabajo, no digno, pero trabajo al fin y al cabo, su único objetivo. Ellos no se quejan. “no podemos quejarnos. Se ocultan muchas cosas. Hay muchos tabúes”. Nos decía Claudia, una inmigrante colombiana, mientras se negaba a contestar a nuestras preguntas.
En Galicia hay unos 95.000 inmigrantes. Sin papeles, unas 12.000. “Derivado de la proximidad geográfica con Portugal, la mayor parte de inmigrantes que residen en Galicia son brasileños. Ellos son el grupo más amplio, precedido por los portugueses”, aseguraba Miguel Fernández. Los portugueses gozan de un status distinto. Ellos pertenecen a la Unión Europea. Vivir de en este lado del globo, tiene muchas ventajas. Los brasileños entran la “tierra prometida” por Portugal. Hacerlo en el país lusitano es mucho más fácil para ellos. Después, por carretera, llegan a las tierras gallegas, más prósperas que el país vecino. Colombianos, ecuatorianos, paraguayos… y demás latinoamericanos forman el grueso de los inmigrantes aquí. Elegir España como país de destino, tiene una explicación sencilla. La lengua, y la cultura. José Fernández, presidente de la asociación de ecuatorianos de Santiago de Compostela, nos lo explicaba de una manera sencilla “ustedes colonizaron América. Nosotros aprendimos mucho de ustedes, lo bueno y lo malo.” No es para ellos difícil adaptarse culturalmente. Además existe una deuda histórica, no hace más de medio siglo, que los españoles buscaban fortuna allí. Ahora les toca a ellos venir a buscarla aquí. Pero en los últimos tiempos todo se esta poniendo más difícil. Al principio venían aquí a buscar trabajo. No era demasiado difícil. Ahora todo es más complicado.
En una encuesta realizada a un grupo de prostitutas de Santiago de Compostela, al preguntarles el motivo por el que abandonaron su país hace unos años, el 90% respondió que fueron las causas económicas . Al preguntarles el motivo de porqué volverían responden lo mismo. Paradójico.

Una prostituta en la calle
Todos añoran su país. Unos más, unos menos. Los miles de kilómetros que les separan de los suyos les matan. La ley no ayuda a la reagrupación familiar. Pero a pesar de sus penurias aquí no todos responden afirmativamente cuando les preguntamos si regresarían a su país. No es tan sencillo. Están endeudados por un viaje que nos les llevó a ninguna parte. Endeudados por pagar un alquiler astronómico. Endeudados porque su familia necesita sus ahorros. Si es que pueden ahorrar. Para muchos el regreso no es una posibilidad. Otros antes la falta de trabajo no ven otra salida. Carmen, una inmigrante de origen peruana, asegura que volvería a su país. “Aquí trabajando ya no hago nada. ¿Ustedes no volverían a su país?”. El señor dinero el que los hecha de su país, el señor dinero quien le retiene aquí. El señor dinero el que les agobia, les oprime. El señor dinero el que les ata. El que les mata.
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